Théodore Chassériau, pintor franco-dominicano, nació en El Limón, Samaná, República Dominicana, el 20 de septiembre de 1819, hijo de un diplomático francés amigo de Bolívar y nieto de un terrateniente mulato francés-dominicano. La familia se mudó a París (1820), el pequeño Théodore empezó a manifestar cualidades para el dibujo y en 1830 entró en el taller del clasicista J.A.D. Ingres, tornándose en su discípulo favorito. Cuando Ingres asumió la dirección de la Academia Francesa en Roma (1834), Chassériau se acercó al romántico Delacroix.
A los 16 años abrió su taller y trabajó para crear un estilo propio buscando la forma de integrar el clasicismo de su Maestro y el romanticismo de Delacroix. Debutó en el Salón de París 1936, ganó el tercer lugar, categoría: historia, y el apodo “Prud’homme de las islas”, puesto por los críticos.
Fue un pintor fecundo. Inicialmente trabajó mucho los desnudos femeninos, entre los que destacan “Venus Anadiómeda” (1938) y “La toilette de Ester” (1841). Abordó también el tema religioso: “Cristo en el monte de los olivos” (1840, 1844) y “Descendimiento de la cruz” (1842); el retrato: “Las dos hermanas” (1843), “Alexis de Tocqueville” (1850) e imágenes del norte africano como la formidable “Ali-Ben-Hamet, califa de Constantina” (1846). Otra obra sobresaliente, inspirada en ambientes de Pompeya, es “El Tepidarium” (1853).
Cumplió encargos gubernamentales como los frescos refinados del Tribunal de Cuentas (1844-1848) y de las Iglesias Saint-Merri, San Roque y Saint-Phillipe-du-Roule, contribuyendo al renacimiento, en Francia, del arte monumental alegórico y religioso.
Su producción incluye 29 grabados (1844) sobre “Otelo” de Shakespeare, más de 2000 dibujos, pinturas y álbumes que hoy reposan en museos como el Louvre, D’Orsay, Versalles, Metropolitano de NY, entre otros.
Distinguido con la Legión de Honor, falleció gravemente enfermo el 8 de octubre de 1856 en París.
Fotografía: https://centroleon.org.do/wp-content/uploads/2004/06/Theodore.jpg .

