Las habilidades que otorga la experimentación artística en todos sus ámbitos y formas propicia al ser humano, en cualquier etapa de su vida, un canal único para expresar su sentir respecto a su relación con el mundo, independiente si el acontecimiento que se comunique sucedió, está sucediendo o sucederá.
Esta conexión con nuestros recursos creativos para expresarnos conlleva una sensibilidad que emerge desde el niño interior que con su ingenua y genuina curiosidad indaga sobre lo que hay afuera y adentro de formas que sin saber cómo suceden, derivan en movimiento, dibujos, formas ideas, relatos y sonidos.
Hay quienes no renuncian nunca a conservar en ellos esta experiencia y la convierten en su profesión, o la desarrollan en paralelo como una faceta que los mantiene a flote en medio de entornos carentes de nuevas formas de ver, interpretar y comunicar la realidad; así como el medio de contacto con su interior tan necesario para una conexión más íntima con la vida.
Para muchos la creación artística es un lugar de respuestas donde la obra es como la ola que llega a la orilla de la playa culminando una trayectoria que comenzó kilómetros o metros mar adentro. Así los sentimientos emergen y se proyectan expresándose sin cesar.
Seguramente quienes han podido apreciar la vida y obra de artistas en diferentes tipos de arte, habrán notado las fluctuaciones de sus creaciones, que no reflejan otra cosa distinta a sus estados internos en cada tiempo y espacio que habitan.
Tanto así que si no hubiese reseñas de sus trayectorias – vida y obra- pensaríamos con seguridad que por ejemplo dos obras de un mismo pintor eran realmente de dos personas distintas. Lo cual, aunque suene paradójico, lo que evidencia es la humanidad expuesta en todo su esplendor porque el artista real, usa su obra para interpretar lo que con la razón no puede porque su sentir es más intenso.
Algo de ese juego interno, que tiene un halo espiritual sin duda, lo evoca la artista estadounidense, Grace Hartigan, destacada pintora en el movimiento del expresionismo abstracto y el figurativismo norteamericanos cuando plantea: “No puedo esperar obtener todas las respuestas, ni siquiera de mi propio arte; sólo puedo esperar que siga haciendo las preguntas correctas”
Hartigan con esto nos abre su visión e inteligencia creativa desde la perspectiva del autoconocimiento a través del arte donde como ella muchos se buscan, encuentran, pierden y retoman la búsqueda de manera que cíclicamente emergen aspectos de su dinámica interna proyectados en sus obras.
Como muchos naufragó en momentos y logro volver a la orilla con respuestas que reconectaban de algún modo y por cierto tiempo con la realidad, hasta que surgían nuevas preguntas que al perfeccionar su formulación aseguraban un rumbo al menos hacia puertos seguros en medio del cambiante entorno que fatiga y abruma.
Hay entonces en el arte un medio de autoconocimiento que para algunos logra ser el lugar seguro para intentar expresar y comunicar pensamiento y sentimiento dentro de una configuración estética, con la cual no pretende el artista agradar o llenar nada, solo responderse y reconocerse.
Fuentes consultadas
https://historia-arte.com/artistas/grace-hartigan
https://www.heatherjames.com/es/artist-intro/?at=GRACEHARTIGAN
https://acagalleries.com/exhibitions/37-grace-hartigan-a-survey

