“La sabiduría se asienta en el corazón”
–¿Tu corazón habla? ¿de ser así, bajo qué tipo de circunstancias se expresa?
Si, habla. Y su lenguaje es el del ritmo. Se acelera y se hace sentir para indicarme cuando las tensiones y los miedos se levantan amenazantes, y mantiene una constante queda y tranquila cuando se asoma el dulce encuentro del contacto interno.
-Paracelso dijo: «Quien es mudo, es mudo del corazón, no en la lengua». ¿Qué te late de esa frase?
Se nos ha enseñado que el corazón con su latir conecta con las corrientes cósmicas que subyacen a nuestra manifestación. Quien ha perdido el contacto con las corrientes universales y subyacentes no tiene un corazón mudo, y sin esa conexión la lengua no tiene de dónde beber para manifestar. No tiene qué transmitir.
-Desde tu condición de Iniciado, ¿cómo fortaleces tu corazón para el propósito de ser?
Siento que fortalezco mi corazón a través del contacto interno, pues ese contacto nos acerca a la fuente y fortalece nuestro vínculo con ella, y así ensancha y da vida a ese río de luz y amor cósmico que fluye desde la fuente hasta la manifestación al ritmo del corazón.
-¿Existe relación entre el amor y el corazón?
Si el latir fundamenta la manifestación, podemos pensar cada latido como un pulso de un campo expansivo que genera esa manifestación. El amor manifestado es también expansivo, un campo que su alcance total lo cubre todo, lo integra todo, lo cobija toda. La idea del amor como un campo expansivo, omniabarcante, ofrece una forma de conectar el corazón y el amor. Podríamos visualizar el amor como un campo que surge y se expande desde el corazón, y que se sostiene y renueva con cada latido. Lo imagino como una onda que sale de allí y recorre el campo de cada uno de nosotros hasta su confín, tocando y uniendo todo lo que logramos abarcar en ese campo. Que esté dado para todos nosotros que llegue ese feliz día en que nuestro campo todo lo abarque y todo lo abrace, y así cada latir de nuestro corazón pase por toda la creación.
-¿La sabiduría se asienta en el corazón o en la razón?
De lo que he podido conocer, la definición más poderosa y práctica de la sabiduría es aquella que la define como la capacidad de distinguir entre lo real y lo irreal y actuar de manera consecuente con esa realización, siempre en función única de lo real, siendo lo real aquello que es eterno y auto-referente. Lo real no está expresado en nada de este mundo, pues todo en el mundo es transitorio. Así, solo nos es posible identificar lo real a través del discernimiento intuitivo y esos son los gloriosos predios del corazón. La sabiduría se asienta entonces en el corazón, y después ejecuta a través de la razón la acción consciente que decide en función de lo real.
Andrés Vargas | SKY Colombia


Muy aclarador, el corazón dirige nuestras vidas.
Interesante artículo para reflexionar y tratar de reconocer cuando es el corazón el que habla,creo que no siempre he estado consiente de ello,el ego trata de adjudicarse esas palabras que no sabe de dónde vinieron ,buscando explicaciones que la mayoría de las veces lo inflan y te nublan la verdad que el corazón transmite.Gracias
En el corazon se guardan los conocimientos y hermosos tesoros que olvidamos pero que al despertar ellos se van revelando ,sutilmente ,mostrándonos el camino
Muy oportuno este artículo. Ma últimamente ha invitado con mayor frecuencia en sus meditaciones a llevar nuestra atención a este espacio sagrado que es nuestro corazón. Muchas gracias.