“Una travesía en solitario”
1.- ¿Tenías idea de lo que significaría iniciarse, es lo que intuiste o fue después que entendiste la magnitud del compromiso propio?
No, nunca tuve, antes de iniciarme, idea clara de la magnitud del compromiso propio. Es tal cual la película The Matrix, algo se mueve internamente, algo se intuye, algo inevitablemente te lleva a iniciarte, pero nunca con la consciencia real de lo que significaba. Ni siquiera había leído literatura cercana a esto y lo que había leído, nunca lo vi desde un enfoque iniciático. Tenía otra idea de la vida absolutamente diferente de la que tengo ahora. Eso sí, siempre supe que más allá de lo que había experimentado había siempre algo más. Hubo el encuentro con el cuerpo físico a través de la danza y algo de Hatha Yoga y siempre supe internamente que había algo más allá de él, siempre. Eso era una certeza, aunque no sabía exactamente qué.
Todo siempre estuvo ahí, invisible a los ojos, como dijo Saint-Exupéry, pude haber leído autores que fueron secretamente iniciados, y no dilucidar lo esotérico, transité caminos previos como el psicoanálisis y la psicoterapia, y no sucedió nada trascendente hasta que una persona me leyó un mensaje del Círculo de Amor de Shakti Ma y allí, de manera contundente, mi alma tomó la decisión, porque solo me decía a mí misma “quiero estar allí, quiero ir allí”, sin saber ni conocer de qué se trataba, con el único anhelo consciente de conseguir un lugar y un grupo con quienes aprender a meditar.
2.- ¿Ahora que te has iniciado, reconoces más lo transcendental que es para el alma?
Absolutamente. No hay otra vía más que el Kriya y la guía de un Ser en Samadhi, para salir de este laberinto. No hay más opciones para las almas que hemos estado atrapadas en estos confines duales. Quizás hay herramientas afines, pero más lentas y creo que la urgencia de algunas almas que ya no soportan estos territorios duales, pero que aún contienen registros kármicos que las atan a estos planos, sólo son satisfechas por este camino más expedito, tal y como alguna vez Shaktiananda nos comentó: esto es una trocha, un atajo y un vehículo mucho más rápido que perfora el tiempo y el espacio, es un agujero de gusano.
3.- ¿Crees que ha sido un retomar del sentido místico del ser, te define la condición de iniciado?
Sí, un retomar consciente, en cierto nivel de consciencia, cada encarnación es eso, volver y volver a retomar, una y otra vez, retomar el sentido del Ser, la anhelada unificación, y la Iniciación hace consciente ese propósito del alma. Asimismo, creo que la condición de Iniciado conlleva un viaje que inicia, un viaje en curso, aún no concluido. Esta condición la asocio con un tránsito, es una condición que se asume en ese compromiso de emprender una travesía cuyo mapa es interno, único e irrepetible. Una travesía, además, en solitario, aunque físicamente sea una forma de agruparse, realmente es un viaje en solitario en el que hay constantes descubrimientos, caídas, avanzadas, bucles, encrucijadas, etc. Es un compromiso además para conocer las leyes que están implicadas para llevar ese recorrido, las instrucciones de viaje que podrían verse como advertencias para que el destino sea el justo (y si es que hay destino, más bien lo veo como una parada para descansar y seguir, porque la palabra infinito solo me lleva a la sensación de nunca acabar, siempre seguir, aunque para el ego suene agotador, visto desde esta dualidad en la que generamos ideas como estas en este escrito. Y, sí, el estar en perenne observación propia definitivamente lo define a uno.
4.- ¿A razón de los tiempos, has valorizado la actitud de permanecer como un iniciado de los procesos espirituales que conlleva todo ser humano?
Entiendo que es de gran valor, siempre ha sido y más en estos tiempos, tener una condición de Iniciado: se obtienen las herramientas y, en teoría, ya el camino es más claro. Digo en teoría porque los engaños del ego son tantos como las herramientas que se proveen al dar el paso de iniciarse, el ego puede voltear toda herramienta, si no hay un justo discernimiento a la hora de tomar decisiones en el camino. Para muestra, las infinitas religiones que existen. Sin embargo, en este punto es donde la guía de un Ser en Samadhi, insisto, es fundamental. Alguien que ya está del otro lado a donde se quiere llegar.
Eso sí, lo que sí está claro en mí es que sé que estoy en un “proceso espiritual que conlleva todo ser humano” pero mi anhelo real es dejar la condición humana definitivamente, no ser más humano, salir del plano dual, no experimentar más en territorios donde el mal es tan grande como el bien y que mi verdadera condición no esté nunca más amenazada, entrampada y mucho menos dormida o creyéndose separada de la Luz.
Margit Flores-SKY Venezuela


Om Namaha Shivaya 🔥
4 preguntas y 4 respuestas y en cada palabra expuesta por Isabel, me siento identificada. El mismo sentimiento de esta iniciada.
Gracias, Isabel por reflejarme y a otros tantos, también.