“Sin iniciación no es posible dar los pasos evolutivos”
1.- ¿Tenías idea de lo que significaría iniciarse, es lo que intuiste o fue después que entendiste la magnitud del compromiso propio?
Tenía una intuición. Sabía que era un evento fundamental que iba a marcar un antes y después para mí, pues implicaba abrirme a concebir realidades superiores para guiar mi vida. Sin embargo, ciertamente no contemplé que sostener esta decisión en el tiempo podía tornarse difícil por causa de profundas crisis que son parte del sendero espiritual. Y, en esos momentos, un ingrediente necesario para perseverar fue siempre recordar aquella etapa inicial en el que me sentí bendito y confiado de poder iniciarme.
2.- ¿Ahora que te has iniciado, reconoces más lo transcendental que es para el alma?
Sí. Entiendo ahora que iniciarse es volver a nacer en la Luz de la cual proviene nuestra alma. Ahora que soy iniciado, me queda claro que vivir una encarnación sin iniciación significa no responder al motivo por el cual nacimos. Sin iniciación no es posible dar los pasos evolutivos que requiere el alma para realizarse y concretar su potencial de Luz y Amor.
3.- ¿Crees que ha sido un retomar del sentido místico del ser, te define la condición de iniciado?
Ciertamente iniciarse implica adentrarse a conocimientos y prácticas mantenidos en reserva para salvaguardar su integridad. Esto no significa, sin embargo, que la iniciación sea algo misterioso o imposible de aprehender. Se trata de una acción muy concreta y específica para empezar a recibir la impregnación energética de una esfera de conciencia superior. Existen códigos y rituales que uno termina reconociendo como propios y naturales, cuando se da un mayor lugar a la experiencia interna y la introspección frente a las distracciones del mundo.
4.- ¿A razón de los tiempos, has valorizado la actitud de permanecer como un iniciado de los procesos espirituales que conlleva todo ser humano?
Definitivamente. Es precisamente en momentos colectivamente tan críticos como este que la gracia de contar con una iniciación espiritual en un sendero de Luz se hace todavía más palpable. Estos años caracterizados por la desinformación y el caos mental son ventanas de tiempo diseñadas para quebrar la mente y la voluntad, lo cual supone un riesgo inmenso de ser invadidos por contenidos inconscientes que nos sobrepasen. Mantener una actitud de iniciado espiritual permite fortalecer el discernimiento y las virtudes necesarias para hacer frente a la adversidad que voluntariamente escogimos experimentar. Esto sumado a los recursos de luz que toda iniciación conlleva, los cuales suponen la fuerza sobrenatural necesaria para vencer las oleadas de negatividad que amenazan nuestras más puras y sublimes intenciones. En un momento tan extremo, la iniciación parece ser la única vía para mantenerse cuerdo ante tanta distopía plácidamente aceptada.
Renato Paredes / SKY Perú


Om Namaha Shivaya 🔥
4 preguntas y 4 respuestas y en cada palabra expuesta por Isabel, me siento identificada. El mismo sentimiento de esta iniciada.
Gracias, Isabel por reflejarme y a otros tantos, también.