En los Andes ecuatorianos, en medio de una de las mayores sequías que ha atravesado el Ecuador en los últimos 60 años que ha forzado a tener cortes de luz por varias horas en todo el país, además de miles de incendios provocados por el ser humano, con todas las consecuencias ambientales que esto trae, aparte el incremento de violencia y delincuencia, etcétera; pero no es únicamente en Ecuador, a nivel mundial las tensiones y guerras se incrementan día a día, sequías, inundaciones, navidades adelantadas y así podríamos seguir enumerando varios hechos.
Mientras recrudecen los conflictos, el Ashram Caminantes del Amanecer se dispuso para recibir a varios iniciados para un nuevo Navaratri 2024, así mismo muchos más se conectaron de manera virtual a estas Nueve Noches donde nos reunimos a invocar a la Fuerza Madre, para poder elevarnos de todo este lastre de inconsciencia que hemos generado como colectivo humano y recargar fuerzas para continuar nuestro camino.
Como es habitual en las actividades de la Escuela, se genera el entorno más propicio y exacto para lograr la conexión requerida, partiendo desde detalles visuales, como los arreglos que ambientan y adecúan los espacios de acuerdo con la celebración, hasta las invocaciones y activaciones respectivas que corresponde a la Devi de cada día. Esto hace que gradualmente se vaya profundizando, interiorizando, permitiendo -el resto depende de cada uno- que cada participante se pueda transportar, proyectar, elevar y suspender en espacios benditos (internos) otorgados por la Fuerza Madre.
En este Navaratri se dio un énfasis al Graha Shani (Saturno) debido al tránsito y regencia actual de este planeta, buscando sensibilizarnos lo que esto significa a nivel planetario y especialmente a nivel individual y así, con mayor entendimiento, y con intensa propiedad, bajo la guía de la Madre Shaktiananda, llegamos a generarnos, cada uno, nuestro encuentro consciente con esta energía y así poder lograr una mayor conexión con las Devis.
Así, como un oasis en medio del desierto, viene a ser una fuente de aliento para poder descansar, reponernos y sacar fuerzas para poder avanzar, así también un Navaratri es el espacio ideal para habitarnos y que nuestra Madre nos acoja, nos atienda, nos sostenga.
Me habitas y te habito,
eres todo para mí.
¿Cuánto te puedo dar? ¿Cuánto te puedo pedir?
Si eres la gran dadora,
si en tu inmensidad, todo lo das. 1
Lo importante, como siempre, es tener la certeza, la convicción, de estar en el camino, en la frecuencia. A esto no llegamos si no creamos la atmosfera ideal, definitivamente creada en esos momentos de esplendor. Con mínimos obstáculos -cada quien sopesando sus registros- y limpiando para avanzar de forma expedita, con buena señal y un GPS (guía) para no perdernos o confundirnos.
El Navaratri es esa vía, que Mataji Shaktiananda ha despejado para todos. Depende de nosotros cómo preparamos nuestro vehículo para tener un alcance mayor, antes, durante y después de cada Navaratri. Dentro de la belleza del entorno que encontramos en el Ashram, cada participante exploró la búsqueda del amor, la belleza más excelsa, el oasis en el desierto -lo único que no es espejismo- la vastedad infinita, la nada misma que es el Todo.
Como se ha revelado, “sólo a través de la Madre se puede llegar al Padre”.
Gloria a La Shakti
Fuente consultada:
1 https://shaktianandama.com/2024/10/09/madre-perdoname-madre-bendiceme/


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