Libertad
El año pasado, con once años de edad, la mayor de mis queridas nietas participó en un concurso literario con un cuento sobre la libertad. Escribió poco, y lo poco giraba sobre una idea que surgió de ella misma:
“Nunca serás libre si no crees que puedes serlo”.
En mi país, Artigas es el héroe nacional indiscutido, fue justo y profundamente amante de la libertad personal y colectiva. En su adolescencia abandonó Montevideo y se fue a vivir con los indios charrúas que respetaban mucho a su abuelo a quien consideraban un amigo. Fue una opción radical por la libertad. Le tengo un profundo respeto y cariño a su figura. Puso su vida al servicio de una causa noble intentando construir un mundo digno para todos.
Jesús buscó siempre hacer la voluntad de su Padre. Eso era lo que realmente (real por verdadero y también por la realeza, o sea la dignidad de su ser) quería hacer. Por eso fue un hombre totalmente libre.
En mis setenta y cinco años nunca he conocido una persona más libre que mi Gurú, la Madre Shaktiananda. Quiero poner toda mi energía para acompañarla en su inmensa y luminosa tarea para que su Presencia en la tierra estimule a más y más seres a desplegar sus alas y volar hacia el Sol como ella lo ha hecho.
Gracias Madre por ayudarme de tantas formas y aceptarme en su gran familia.
Fernando Mirza.

