“La Madre nunca abandona”
–¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
La Madre es la creación. La Madre es todo, es la idea, es el proceso, es el resultado. Al mismo tiempo, se me hace difícil reconocer a la Madre como un elemento o un término, por que siento a la Madre como mareas, corrientes, torbellinos de información y códigos que traducen la energía en materia y lo inmanifiesto en manifiesto. La Madre compone, impregna, transforma y sostiene todo lo creado. El termino Madre está en la partícula y en la onda, en la acción y en el efecto, en la luz y en la sombra, pero solo es posible reconocerlo a través de la fe.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Si entendemos la creación como un proceso continuo y a lo manifiesto como creación de la Madre, podemos sentir y concluir que esa fuerza Madre no solo es interna e innata, si no que es la fuerza que permite la existencia, es la fuerza que logra que se ejecute lo que la consciencia es. La mente nos proyecta en momentos como Madre y en momentos como creación, juega y nos confunde, pero solo al momento de rendirse se tiene la certeza de haber entrado a un tercer estado consciente y constante Madre-Creación.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
Más que una sensación de orfandad, es un efecto concreto de nuestro propio abandono. Hemos decidido ceder nuestra consciencia Madre, para sustituirla con vacíos materiales y mentales, hemos elegido satisfacer las necesidades menores y ser negligentes con nuestro ser. Entonces, si nos sentimos huérfanos, es porque hemos abandonado a la Madre. La Madre nunca abandona.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Un sí rotundo. A pesar de que hemos hecho todo lo humanamente posible para desamparar a la Madre, su fuerza es la constante amorosa que sostiene todo lo creado, y desde sus aspectos socialmente asumidos hasta sus aspectos divinos, la Madre nos observa con amplitud, severidad, paciencia, fuerza, armonía, sabiduría y ternura, a la espera de un solo gesto genuino de nosotros, para actuar y abrirnos el camino. Sin embargo, mientras mantengamos a nuestra consciencia Madre dormida, la sociedad seguirá dividida y enferma.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
¿El poder creador o el poder traductor? No es posible la creación sin la presencia de la Madre. Ella es la que traduce el cosquilleo que antecede a la idea y te susurra las claves al oído para que puedas comenzar el proceso de crear, accionar y realizar. Entonces, esa condición molecular Madre se asemeja más a un estado alerta de observación y escucha. Después de eso, el proceso de creación consiste solo en seguir las instrucciones.
Enrique Aular / SKY EEUU

