“Fuerza que hay que despertar y nutrir para que exprese su máximo potencial”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
Como el pulso de vida. La materialización de la conciencia. En aspectos macro, aquello que enlaza el propósito de la Conciencia Suprema con la energía desprendida en su búsqueda de reconocerse. La manifestación que abraza, otorgando el campo de experimentación a toda expresión del Dios, conduciendo sus procesos y fuerzas, brindando contención y orden en todo lo creado.
¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Si lográramos concebir plenamente esa fuerza interna seríamos mucho menos transgresores de la naturaleza toda. La propia y la que amorosamente nos fue dispuesta para experimentarnos y reconocernos. Daríamos correspondencia absoluta a ese sentimiento de saberse asistido en cualquier situación, por esa fuerza que protege. Porque, cuando se tienen esos atisbos de sincronía y alineación de la percepción interna con el curso perfecto de la naturaleza madre, brota la certeza.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
Por falta de reconocimiento de la Fuerza Madre innata en cada uno. Una fuerza que hay que despertar y nutrir para que exprese su máximo potencial. No la tenemos identificada y mucho menos impregnada. Buscamos como niños desamparados, afuera, sin comprender que la fuerza creadora es parte intrínseca del ser humano.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Creo en la polaridad de las fuerzas, y en las mismas como fundamento y sostenimiento de cada ser viviente. Así como en lo macro la Fuerza Madre es la contención del universo creado, en nuestros pequeños ámbitos se traduce de igual forma. Esto trasciende tendencias o modas, incluso condicionantes sociales. Sí, es cierto, que los roles son adquiridos e incluso forjados y es claramente observable, en nuestras sociedades, que esa expresión Madre, como las acciones que la traducen, han mutado trascendiendo el género. El riesgo allí, en mi visión, es caer en el reduccionismo de lo que ser Madre implica.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
Es el trabajo diario, no descreerse. Emplear los recursos aprendidos para activar esa fuerza que radica en cada átomo de nuestro sistema. Como dice una frase de las oraciones que diariamente repetimos conscientemente en nuestras activaciones matutinas: “Movilizo mis fuerzas y coordino mi acción”, lo que en definitiva sería activar la Fuerza Madre que nos habita, si estamos bajo la claridad de propósito.
Nydia Becce / SKY Argentina.

