Verdad
Transparencia y naturalidad para abordar el mundo interior. Expresión firme del Ser, incluso ante aquellos que se niegan y niegan los principios que uno ha decidido sostener. Confronte hacia la ignorancia de no reconocerse como parte de la luz de este universo.
Estos aspectos son constantemente encarnados por quien escogí como guía y referente principal en mi vida. Aquella que cuando nos visitó no dudó en abordar una de las sombras más profundas del colectivo peruano: “Jamás se trabajó tanto para tanta miseria”, para luego recordarnos sobre nuestro valor y legado ancestral: “Es como si fueran en sí mismos los más hermosos, los más cercanos rayos de mi Sol”.
La Madre Shaktiananda inspira verdad en estos tiempos donde todo quiere ser mentira. Desde su amor, proyecta el entendimiento y sabiduría para experimentar nuestra verdad interna. Ella es la verdad de amor que quiero ser.
Gracias, Shakti, por este bendito encuentro.
Renato Paredes

