“Reconozco esa fuerza cuando voy más allá de mis propios límites”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
Sabiendo que todo lo manifestado es la Shakti, busco reconocer y percibir la energía Madre en todo lo que veo, cómo ejercicio. Tomar conciencia de esa cualidad de contención y amoroso sostén continuo que nos permite nuestra experimentación, en el mejor de los casos hacia la disolución de todo lo que no somos.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Reconozco esa fuerza cuando voy más allá de mis propios límites. Es decir, cuando uno se ve haciendo más allá de las posibilidades y habilidades que en general tiene reconocidas. Y retomando un poco el punto anterior, si bien, nuestras existencias y habilidades son parte de esa fuerza que todo lo crea constantemente, en esa capacidad activa de evolución y fuerza extra que requieren romper los propios patrones es donde, por contraste, más percibo esa fuerza. Cuando uno dice, sé que no soy yo…sabiendo que igual lo somos, pero desde aspectos mucho más amplios y conscientes. Es ahí donde uno busca entregarse y hacer lo que hay que hacer. Y lo veo en contraposición con la intención racional de querer controlarlo todo, pensando que uno está alineado con el propósito, pero perdiendo el “desde donde”, perdiendo ese contacto interno y profundo que nos lleva a hacer las cosas de forma fluida, armónica, confiando y sin forzar.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
Creo que como humanidad llevamos demasiado tiempo negándonos a nosotros mismos, a lo que somos. No eligiendo entregarnos a nuestra naturaleza divina y así nos creemos huérfanos no siéndolo. Y nos negamos la posibilidad de registrar y recibir toda esa bondad que este sistema Madre tiene para nosotros.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Bajando a una plano más humano y organizativo me parece que la madre tiene ciertas cualidades innatas para cuidar y enseñar habilidades necesarias para la supervivencia a sus hijos. En mi experiencia, cuando estuve embarazada, registré cómo se agudizaron mis sentidos, el olfato, el oído. Luego buscando información aprendí que tiene que ver con este estado de alerta que las madres desarrollamos para el cuido de los hijos. Lo veo cómo esa inteligencia hasta animal y mamífera de cuidar lo que se está creando. Observo que cómo sociedad se nos está queriendo llevar hacia un lugar en donde cualquier persona que quiera ocupar ese rol, y marcadamente se lo quiere independizar del género. pueda ejercer esa coagulación familiar. Lo creo posible, ya que todos tenemos cualidades madre y padre, yin y yang en nuestra configuración, sin embargo, me parece forzado y con intenciones de empobrecer aún más nuestra condición humana. Experimentar todo lo que se mueve para la generación de una vida, ver un ser humano nacer es una maravilla tan grande de la creación. Trastocar estos principios queriendo desnaturalizar todo vínculo creo que nos traerá consecuencias que van en detrimento de nuestra capacidad de reconocernos en el Ser.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
Creo que cuando no apelamos a nuestra condición molecular Madre es cuando desconocemos nuestro poder cocreador. Entiendo la pregunta igual, y sí, es mirando hacia adentro, buscando en nuestro interior que encontramos las preguntas cuando nos sentimos desconectados, aislados, descentrados. Pidiendo asistencia y brindando lo mejor de nosotros para poder abrirnos y recibirla. Sabiendo que el camino se puede tornar intenso por momentos, pero es verdadero y tenemos la fuerza para disolver lo que pueda ir surgiendo como resultado de experimentaciones pasadas disonantes.
María Laura Morales /SKY Argentina

