“La Fuerza Madre me ha acompañado siempre de formas muy sutiles y misteriosas”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
Lo reconozco en mi propia experimentación humana, en el movimiento y en la quietud, en las funciones vitales de mi cuerpo físico, en la proyección de mis pensamientos, en mis palabras, en la salud y en la enfermedad, en los alimentos, en la tierra en la que me encuentro, en los sonidos, en los aromas, en el abrazo de mi madre y en la mirada de mi Gurú. Lo reconozco en todo lo que me trae consciencia y entendimiento de porqué estoy aquí.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Desde pequeña la llevo presente. Siento que la Fuerza Madre me ha acompañado siempre de formas muy sutiles y misteriosas, impulsándome a jugar. Con los años, la forma en la que me relaciono con esa fuerza ha ido cambiando. Hoy en día, gracias a la Enseñanza de mi Gurú puedo entenderla y aceptarla con más amor y madurez. Quizás esa misma Fuerza me haya guiado hasta este sendero de consciencia.
-Existiendo la Fuerza Madre, ¿cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
La humanidad ha olvidado que la Madre existe no sólo en lo externo y que se expresa de diferentes maneras. Pienso que es tarea de uno, saber reconocerla, honrarla y avivar su Fuerza en este vehículo con el que hemos encarnado. Hay una gran importancia en reconocer que la Madre asiste, nutre y resguarda de maneras que quizás la razón no podría descifrarlo.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Totalmente. El único camino para evolucionar como individuo y cósmicamente, será a través de la Madre. Es una figura fundamental para encontrar la sanación, el perdón y el amor divino. El rol de la Madre puede conducirnos a disolver las diferencias y finalmente a la unificación.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
He aprendido que pedir asistencia a las fuerzas sutiles que configuran esta realidad es la forma más poderosa y directa de alinearme a mi propósito. Cuando olvido el poder que reside en mí, llamo a la Madre, desde las células, hacia el infinito.
María Ardé / SKY Perú

